Elisa Coello

Viaje al fondo de la piel relata la construcción de la subjetividad femenina. La penumbra de los es-pacios se ilumina por las mujeres que habitan las obras. Texto e imagen se unen para narrar la búsqueda interior en un diálogo sostenido entre el autodescubrimiento y la oscuridad. Los retratos apuntan a una falsa referencialidad: no es la mujer retratada, sino el devenir que carga al sujeto de una potencialidad simbólica capaz de iluminar la oscuridad. Guían el viaje manos creadoras y palabras que hemos olvidado, pero de las que nunca nos hemos desprendido. Las velas labran caminos interiores. Tras el viaje, las mujeres convierten el paisaje claroscuro en un lienzo en el que plasman su propia luminosidad.

Hilda Larrazabal